Nuestra
primera idea era hacer un teclado midi con globos, pero resultó
demasiado complicada su construcción mecánica. Después
de consultar con varias fuentes, decidimos cambiar de proyecto.
Así que nos decidimos a hacer un PINBALL que, además
de basarse en el juego de origen, interactuara con la pantalla (midipoet).
El
pinball es un juego conocido por la gran mayoría, casi todo
el mundo ha jugado alguna vez. Aquí el interactor juega con
las reglas tradicionales del pinball, mecánicamente funciona
igual, pero no se trata de conseguir la máxima puntuación
sino de crear composiciones de imágenes y sonidos con el
movimiento de la bola por el laberinto de obstáculos. Cuando
la bola entra en contacto con alguno de los sensores del pinball
las imágenes de la pantalla y los sonidos cambian. Al ser
las reglas del sistema sencillas y conocidas, el proceso de aprendizaje,
la relación experimental con la instalación, es muy
corto, pero la doble función de observación y participación
en la obra final se amplia porque es la acción del interactor
lo que genera las composiciones. La dificultad de acertar con la
bola a los sensores y las múltiples posibilidades de generación
de imagen según el orden y el momento en que acierta, hacen
poco predecible la obra final. Podríamos hablar de obra abierta.
La
primera idea era controlar el sonido a través de los sensores
del pinball siguiendo con nuestra idea inicial de sintetizador midi.
Después pensamos en poner imágenes y para simular
los juegos tipo pinball o tragaperras decidimos colocar cuatro pantallas
que van corriendo y que puedes parar, acelerar... y así se
van creando distintas composiciones. Jugar con varias partes del
cuerpo era sugerente porque simulaba la construcción de un
puzzle.
Erik
Areola, Elena Baraut, Íngrid Baraut, Berio Molina y Blanca
Lissette. |